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viernes, 8 de marzo de 2013

El síndrome de Peter Pan


¿Quién no ha conocido a algún adulto incapaz de crecer, que se comporta como si siguiera siendo un jovenzuelo y que huye de cualquier tipo de responsabilidad o compromiso? El caso de este tipo de personas, que cada vez se da con más frecuencia, es lo que en psicología se denomina el síndrome de Peter Pan, en relación al famoso personaje de la literatura infantil que se negaba a crecer.


El síndrome de Peter Pan lo podemos definir como la serie de síntomas que caracterizan a aquellas personas que son incapaces de madurar y que siguen comportándose como si fueran niños.

El psicólogo Dan Kiley lo definió como los síntomas que muestran aquellas personas que no quieren renunciar a ser hijos para empezar a ser padres.

Siempre han existido personas con estas características, pero hasta bien avanzado el siglo XX no se han considerado que fuesen manifestaciones de algún tipo de síndrome o complejo.

El síndrome de Peter Pan no es considerado una enfermedad mental ni un trastorno psicológico y los síntomas que lo definen no tienen una catalogación desde el punto de vista psiquiátrico, por lo tanto lo podemos considerar más bien como un complejo, entendiendo por complejo según la definición de la psicóloga Janet Cardozo, como el conjunto de ideas, generalmente inconscientes, ligadas a contenidos de tipo afectivo que originan unas determinadas pautas de comportamiento.


  2. Características de estas personas

Aunque el síndrome de Peter Pan no es exclusivamente un complejo masculino, si es cierto que es muchísimo más frecuente en los hombres que en las mujeres.

La inmadurez es la característica que define a las personas con este síndrome y ésta se manifiesta en los siguientes rasgos de comportamiento:

- Son personas que huyen de la responsabilidad y del compromiso.
- Tienen una personalidad marcadamente narcisista.
- Son muy dependientes de otras personas y son incapaces de afrontar por sí solos los problemas.
- Son caprichosos y egocéntricos.
- Tienden a culpar a los demás de todos sus fracasos.

Este tipo de personas viven el presente y no se plantean proyectos a medio o largo plazo, tienen una visión alegre y algo superficial de la vida.

Por lo general suelen resultar personas divertidas y resultan muy atractivas, por lo que tienen cierta facilidad para establecer relaciones con el sexo opuesto, pero una gran dificultad para consolidar estas relaciones.

Dan la sensación de ser personas muy seguras de sí mismas y en ocasiones se muestran rebeldes y arrogantes, pero en realidad son personas vulnerables, que esconden una gran inseguridad y un temor a no ser queridos, tienen pánico a la soledad y necesitan siempre tener a su lado a alguien que cuide de ellos.

Su vida puede transcurrir felizmente porque estas personas desarrollan una especie de caparazón psicológico, pero los momentos de crisis pueden ser muy dolorosos, ya que repentinamente se encuentran con una vida vacía e irrealizada lo que les lleva frecuentemente a sufrir depresiones y crisis de ansiedad.



  3. ¿Por qué se produce el síndrome de Peter Pan?

La infancia es una época feliz y despreocupada, siempre hay otras personas que se ocupan de resolver nuestros problemas. Al finalizar la adolescencia empezamos orientar nuestras vidas hacia lo que será la etapa de adultos, en los "Peter Panes" aparece entonces una negación a superar esta etapa y entrar en la vida de los adultos.

Hay algunos factores que favorecen esa tendencia a no querer superar esta etapa.  La sobreprotección que ejercen algunos padres con sus hijos puede tener como consecuencia que éstos no sean capaces en un futuro de afrontar sus responsabilidades como adulto y se refugien en la idea de una vuelta al pasado.

La añoranza de la infancia y la juventud también es un factor fundamental, los "Peter Panes", se resisten a abandonar estas etapas, en las que todo les resultaba más fácil y que suelen recordar de una manera idealizada.

En los últimos años este fenómeno se está extendiendo y cada vez son más los cuarentones que nunca encuentran el momento de abandonar la casa de sus padres y que siguen teniendo una vida social más propia de adolescentes que de personas adultas.

En esto no sólo influyen aspectos psicológicos. Los factores económicos hacen que cada vez sea más difícil la emancipación y también existe una tendencia social a magnificar todos los conceptos relacionados con la juventud que hace que muchas personas se resistan a entrar en la vida adulta.



  4. ¿Hay tratamiento?

En cierto modo podemos decir que todos los adultos llevamos un niño dentro, esto no es malo, sino todo lo contrario, nos da fuerza para seguir ilusionándonos por las cosas.

El problema aparece cuando ese niño nos bloquea nuestra capacidad de asumir responsabilidades y de comportarnos con madurez.

Tratar a personas con síndrome de Peter Pan es extremadamente complicado, ya que estas personas no consideran que tengan un problema y además tienden a culpar a los demás de las consecuencias que su inmadurez acarrea.

Las conductas que se mantienen durante mucho tiempo son muy difíciles de corregir, por lo tanto lo ideal es que los padres de hijos que empiezan a manifestar estos síntomas de inmadurez actúen en consecuencia, lo mejor es permitir que estas personas se enfrenten a la realidad por duro que pueda parecer y que asuman la responsabilidad de sus propias conductas.

¿Qué son los hemisferios cerebrales?




El cerebro está constituido por dos mitades, la mitad derecha llamada hemisferio derecho y la mitad izquierda llamada hemisferio izquierdo.
Ambos hemisferios están conectados entre sí por una estructura denominada Cuerpo Calloso, formado por millones de fibras nerviosas que recorren todo el cerebro.

Gracias a estas fibras, los dos hemisferios están continuamente conectados.

Cada hemisferio está especializado en funciones diferentes, de ahí que uno de los aspectos fundamentales en la organización del cerebro lo constituyan las diferencias funcionales que existen entre los dos hemisferios, ya que se ha descubierto que cada uno de ellos está especializado en conductas distintas.

Conviene saber también, que existe una relación invertida entre los dos hemisferios y nuestro cuerpo. Por consiguiente, el hemisferio derecho se encarga de coordinar el movimiento de la parte izquierda de nuestro cuerpo, y el hemisferio izquierdo coordina la parte derecha.


Funciones del hemisferio derecho

La parte derecha está relacionada con la expresión no verbal.
Está demostrado que en él se ubican la percepción u orientación espacial, la conducta emocional (facultad para expresar y captar emociones), facultad para controlar los aspectos no verbales de la comunicación, intuición, reconocimiento y recuerdo de caras, voces y melodías. El cerebro derecho piensa y recuerda en imágenes.

Diversos estudios han demostrado que las personas en las que su hemisferio dominante es el derecho estudian, piensan, recuerdan y aprenden en imágenes, como si se tratara de una película sin sonido. Estas personas son muy creativas y tienen muy desarrollada la imaginación.


 Funciones del hemisferio izquierdo

El hemisferio izquierdo es el dominante en la mayoría de los individuos.
Parece ser que esta mitad es la más compleja, está relacionada con la parte verbal.

En el se encuentran dos estructuras que están muy relacionadas con la capacidad lingüística del hombre, el "Area de Broca" y "Area de Wernicke"(áreas especializadas en el lenguaje y exclusivas del ser humano).

La función especifica del "Area de Broca" es la expresión oral, es el área que produce el habla.

Por consiguiente, un daño en esta zona produce afasia, es decir, imposibilita al sujeto para hablar y escribir.

El "Area de Wernicke" tiene como función específica la comprensión del lenguaje, ya que es el área receptiva del habla.

Si esta zona se daña se produce una dificultad para expresar y comprender el lenguaje.

Además de la función verbal, el hemisferio izquierdo tiene otras funciones como capacidad de análisis, capacidad de hacer razonamientos lógicos, abstracciones, resolver problemas numéricos, aprender información teórica, hacer deducciones...


¿Existe un hemisferio dominante?

El hemisferio que más se ha estudiado ha sido el izquierdo, ya que la mayoría de los estudios apuntan a que se trata del hemisferio dominante.

Parece ser que en los diestros domina el hemisferio izquierdo, y en los zurdos el hemisferio derecho.

Pero esto no quiere decir que tanto zurdos como diestros no puedan desarrollar mejor el hemisferio no dominante, ya que como se ha dicho anteriormente ambos están conectados.

De hecho, las personas que tienen el cerebro muy desarrollado, utilizan simultáneamente los dos hemisferios.

¿QUE ES LA GIMNASIA CEREBRAL?



La Gimnasia Cerebral o Brain GYM es un conjunto de diversos ejercicios creados PAUL DENNISON y GAIL que tienen como objetivo estimular y desarrollar habilidades y capacidades cerebrales creando conexiones entre cerebro/cuerpo a través del movimiento, logrando armonía entre aspectos emocionales, físicos y mentales.

La persona que realiza estos ejercicios aumenta la capacidad de interrelación entre los dos Hemisferios de su Cerebro, llamado tambien

PRINCIPIO “CUERPO Y MENTE SON UN TODO INSEPARABLE Y
NO HAY APRENDIZAJE SIN MOVIMIENTO”


¿PORQUE ES BUENA LA GIMNASIA CEREBRAL?

- Previene la enfermedad de Alzheimer

- Niños y jóvenes 5 a 25 años: mejora atención, concentración, memoria, integrarse mejor con compañeros y mejora relaciones con padres, profesores

- Adultos entre 26 y 35 años: ayuda a tener confianza en entrevistas, hablar en público con seguridad y soltura, mejorar relaciones con jefes y parejas.

- Adultos entre 36 y 65 años les sirve para mejorar en algún aspecto de su persona.

- Personas de tercera edad a quienes el estrés merma sus facultades, recupera y refuerza: motricidad, perdida de memoria, ligera dislalia.

EJERCICIOS:


- Imaginarse un reloj del tamaño del campo visual y pasar la mirada lentamente y deteniéndose, entre la 1 y las 7, de las 11 a las 5, de las 10 a las 4 y así, hacer combinaciones diferentes de extremo a extremo.

- Levantate y cierra los ojos. Levanta los dos brazos estirándolos hacia los lados. Ahora levanta el pie que mas utilizas y pon lo en forma de cuatro (No abras los ojos, a menos que pierdas el equilibrio). Realiza una respiración profunda y suelta lentamente el aire. Manteniendo tus brazos levantados, muevelos hacia adelante, permanece unos cinco segundo en esta posición. Repite el ejercicio ahora con el pie contrario.

- EL CÍRCULO: Se colocan las manos con las palmas hacia abajo, enfrente de tu cuerpo y a nivel del cuello. Se hace un círculo con la mano izquierda, moviendo esta hacia el pecho, bajándola y subiéndola, hasta llegar a la posición anterior. Se hace lo mismo con la mano derecha pero en sentido contrario, es decir, el círculo se hace hacia afuera, de tal manera que las manos se crucen varias vece arriba y abajo. Luego se puden invertir los sentidos de los movimiento con ambas manos.


- Atención, memoria y percepción: Estos ejercicios desarrollan la atención y la percepción, habilitan los dos hemisferios cerebrales, mejorar la memoria auditiva y visual, y permiten una mayor apertura de los sentidos, desarrollando la capacidad cerebral.
Tienes tres minutos para leer las siguientes palabras, posterior a esto cierra la pagina
En una hoja en banco anota las palabras que recuerdes.
Ya escritas las palabras, tendrás que visualizarlas, es decir, darles una imagen.
Ahora lee, recuerda las figuras de cada palabra que imaginaste y escribelas nuevamente.
¿Cuantas palabras anotaste la primera vez? ¿Cuantas palabras la segunda ocasión?
Ahora regresa a tu lista de palabras y realiza a un lado, un dibujo de cada una de ellas.

Lista de palabras

Cuaderno Perro Delfín Dulce
Mesa Playera Silla Calcetines
Gato Desarmador Piña Libro
Jirafa Regla Camisa Melón
Queso Pantalón Sacapuntas León
Pan Cama Sillón Alacena
Calabaza Tornillo Maceta Oso
Florero Ropero Sofá Guanábana

Este ejercicio puedes hacerlo con las cosas cotidianas de la vida , para recordar fácilmente lo que deseas.

- ESCRIBIR

a) Escribir óvalos continuos con la mano izquierda o con la menos hábil. Practicar mucho hasta que se haga bien comparar como se hace con la otra mano.
b) Escribir óvalos continuos con ambas manos al mismo tiempo.
c) Colorear un dibujo con la manos que menos utilizas.
d) Utilizar la mano que te queda mas cerca cuando desees tomar algún objeto cerca de ti
e) Evita girar el cuerpo, mejor extender la mano que te queda cerca del objeto.
f) Escribir con la mano izquierda e izquierda a derecha y de derecha a izquierda, despues cambiar de mano.

- Estos son algunos ejercicios para mejorar y fortalecer:

A) Abrir y cerrar la llave del agua con la mano izquierda (en caso de ser diestro).
B) Hacer un crucigrama.
C) Armar rompecabezas.
D) Leer periódicos en voz alta.
E) Cruzar los dedos. Se trata de intercambiar, simultáneamente, los dedos índice y meñique de cada, una rutina que ayuda a que los dos hemisferios cerebrales se conecten. Permiten la interconexión de diferentes áreas de la corteza cerebral, de manera que, cuando realiza una actividad, habrá un mejor potencial.

El Penúltimo día - Viktor Frankl


El día primero

"Esto realmente no está sucediendo. Nada de esto es real. Sólo se trata de una pesadilla". Cada uno de los mil quinientos pasajeros de aquel tren tiene su propia forma de negar la realidad. "Tal vez si cierro los ojos y trato de dormir, me despertaré de nuevo en mi casa, con mi familia". Pero a medida que pasan las horas y la locomotora sigue consumiendo kilómetros de hierro frío en la oscuridad de la noche, sus esperanzas también son consumidas.

"¿Estamos en Alemania o en Polonia?" Nadie puede saberlo. Las ventanas de los vagones se encuentran tapadas con los equipajes y mochilas. Sólo hay un pequeño espacio libre en la parte superior por el que alguno intenta ver algo. El tren ha disminuido su marcha y parece que va a parar. "Aquí hay un aviso", grita alguien: "¡Auschwitz!" Todos sienten como se les detiene el corazón al igual que lo hace el tren. El silbato agudo de la locomotora quiebra el silencio y penetra hasta los huesos. El tren reanuda su marcha muy despacio, como si quisiera ser gentil con su cargamento en el último instante. Finalmente se detiene y las puertas se abren. La tenue luz del amanecer dibuja la silueta del campo. Interminables vallas de alambre, torres de vigilancia, oscuros edificios.

Ahora el estruendo de pitos y órdenes termina de confirmar que todo esto es muy real. Demasiado real. Les ordenan dejar todas sus cosas en los vagones y hacer dos filas. "¡Hombres acá, mujeres allá!".

Frente a la fila de los hombres se sitúa un oficial de las SS. alto. delgado, apuesto. Su uniforme es impecable y sus botas negras brillan ofensivamente. Sostiene el codo derecho con su mano izquierda mientras con la derecha hace una señal casi imperceptible ante cada uno de los recién llegados que se paran frente a él. Unas veces el dedo índice señala hacia la derecha, otras veces, muchas veces, hacia la izquierda. "Ahora me toca a mí", piensa Viktor FrankI. Hace veinticuatro horas era el médico jefe del hospital Rothschild, de donde fue sacado a la fuerza. Tiene treinta y cinco años y es un miembro reconocido de la Asociación de Psicología Individual. Ha publicado varios artículos sobre psicoterapia, el primero de ellos cuando tenía diecinueve años. En un artículo reciente, publicado en 1939, ha centrado sus reflexiones en el problema de la carencia de sentido de la existencia que tienen muchas personas.

Pero hoy, en esta fría mañana, frente al oficial de las SS, Viktor sabe que no es nadie. Tal vez, nada. El oficial lo mira durante un segundo que tarda un siglo. Parece vacilar o dudar. Viktor trata de parecer "resuelto", se mantiene firme y erguido. El oficial le pone las dos manos en los hombros y lo hace girar hacia la derecha.

La mayoría de los recién llegados ha sido conducida al lado izquierdo. Sólo al atardecer, cuando ya está reunido con otros que llevan más tiempo allí, Viktor descubre cuál es el motivo de este juego del dedo índice del oficial de las SS. Al preguntar a dónde llevaron a los demás, le señalan una gran chimenea alta y sucia de donde sale una llama gruesa. Una gran nube de humo negro mancha el rojo intenso de lo que hubiera podido ser un hermoso atardecer.

Viktor trata de entrar en confianza con uno de los viejos detenidos. Se acerca a él y le señala un rollo de papeles que guarda en el bolsillo interior de su abrigo. "¡Mira! Aquí llevo el manuscrito de un libro científico. Sé bien lo que vas a decir. Sé bien que salir de aquí con vida, que salvar simplemente la vida, lo es todo. Es lo máximo que se puede pedir al destino. Pero no tengo remedio, quiero más. Quiero conservar este manuscrito, conservarlo de alguna forma. Contiene la obra de mi vida, ¿entiendes?" El hombre entiende muy bien. Es más, toda su cara se transforma en una sonrisa. Primero es compasiva, pero luego se transforma en una carcajada desdeñosa. Luego tose bruscamente, y entre risa y tos, se alcanza a escuchar: "¡Basura!"

El Penúltimo Día......

Muchos días han pasado. Semanas, meses. Nadie lo sabe. Han sido muchos los que han llegado, pero son más los que se han ido. La situación sin salida, la muerte que acecha a cada instante hace que muchos piensen en "correr hacia la alambrada", que es la forma más fácil de quitarse la vida. Pero luego se dan cuenta de lo absurdo y superfluo que es pensar en el suicidio. Si ya están muertos en vida. ¿Qué diferencia puede haber?

Si al principio hubo pánico, ahora la apatía y la indiferencia son los mecanismos de protección del alma. Ni las caminatas en la nieve, ni los trabajos forzados o los castigos afectan a nadie. La única aspiración es sobrevivir este día. Continuar con esta vida provisional sin fecha, sin futuro.

Todos los días son el Penúltimo Día.......

Pero algunos de los detenidos no piensan así. Se niegan a perder su carácter humano. Es martes y la mañana es fría, el fuerte sol de primavera dibuja unas sombras largas en el piso. Dos figuras caminan decididamente hacia uno de los edificios. Uno de ellos es Viktor FrankI. Le han informado que hay dos hombres que pretenden suicidarse. Conversando con cada uno de ellos, llegan a la frase de siempre: "¡Ya no tengo nada que esperar de la vida!". El trabajo de Viktor es lograr que estas personas den un giro completo a su forma de ver la vida. No se trata de preguntarse qué tienen que esperar de la vida, sino que al revés, es la vida la que los espera a ellos. Pronto salen a la luz razones muy concretas para cada uno. Uno de ellos está publicando una serie de libros sobre geografía que no ha concluido aún. El otro tiene una hija en el extranjero que le quiere inmensamente. Ambos son únicos e insustituibles. Uno es imprescindible para su trabajo científico y el otro no tiene otro lugar que en el corazón de su hija. Así que para muchos, sobrevivir es un deber. Aún la vida al borde del abismo tiene su sentido y el deber de cada uno es encontrarlo. Eso explica por qué algunas personas de constitución más delicada han sobrevivido en el campo mejor que muchos de naturaleza robusta.

En sus apuntes, Viktor Frankl, escribe. "¿Qué es, pues, el hombre? Es el ser que siempre decide lo que es. Es el ser que inventó las cámaras de gas, pero al mismo tiempo es también el ser que ha ido a las cámaras de gas con la cabeza orgullosamente erguida y con una oración en los labios".

Dentro de esta existencia permanentemente provisional del campo de concentración y de la incertidumbre continua del fin, Viktor Frankl ha comprendido que el sentido de su propia vida consiste en ayudar a los demás a ver un sentido en la de ellos. Tal vez la vida de muchos termine mañana. Tal vez la guerra se acabe mañana. En todo caso, para Viktor Frankl, este penúltimo día no se ha perdido.

Texto: Guillermo Ramírez
Basado en "El Sentido de la Vida" y otros textos de Viktor Frankl

INSTRUCCIONES PARA LA VIDA



  • Come mucho arroz integral.
  • Dale a la gente más de lo que esperan y hazlo con gusto.
  • Memoriza tu poema favorito.
  • No creas en todo lo que escuchas, 
  • no gastes todo lo que tienes, 
  • ni duermas todo lo que quieras.
  • Cuando digas "te amo", dilo de verdad…
  • Cuando digas "lo siento", mira a la persona a los ojos.
  • Cree en el amor a primera vista.
  • Jamás te burles de los sueños de los demás.
  • Ama profunda y apasionadamente, puedes salir herido, pero esa es la única manera de vivir la vida completamente.
  • Frente a los desacuerdos, pelea limpio, no ofendas.
  • No juzgues a los demás por sus parientes.
  • Habla lentamente, pero piensa con rapidez.
  • Cuando alguien te haga una pregunta que no quieres responder, sonríe y pregúntale "¿porque quieres saber?"
  • Recuerda que el más grande amor y los más grandes logros involucran mayores riesgos.
  • Llama a tu mamá, si esto no es posible al menos piensa en ella.
  • Di "Salud", cuando escuches a alguien estornudar.
  • Cuando pierdas, no pierdas la lección.
  • Recuerda la tres R's: 
  • Respeto a ti mismo, 
  • Respeto a los demas, y 
  • Responsabilidad para todas tus acciones.
  • No permitas que una pequeña disputa dañe una gran amistad.
  • Cuando te des cuenta que has comedido un error, toma medidas inmediatas para corregirlo.
  • Sonríe cuando respondas al teléfono, quien llama lo podrá escuchar en tu voz.
  • Cásate con una persona que guste de conversar, pues cuando llegue la vejez las habilidades de conversación serán mas importantes que cualquier otra.
  • Pasa algún tiempo en soledad.
  • Abre tus brazos al cambio, pero no te desprendas de tus valores.
  • Recuerda que el silencio es, a veces, la mejor respuesta.
  • Lee más libros y mira menos TV.
  • Vive una vida buena y honorable. Luego, cuando te hagas viejo y recuerdes el pasado, veras como la disfrutas por segunda vez.
  • Una atmósfera amorosa en tu hogar es importante.
  • Haz todo lo posible para crear un hogar tranquilo y armonioso.
  • Ante desacuerdos con tus seres queridos, céntrate en la situación presente.
  • No traigas de vuelta el pasado.
  • Lee entre líneas.
  • Comparte tu conocimiento. Es una manera de lograr la inmortalidad.
  • Se gentil con el planeta.
  • Jamás interrumpas cuando estés siendo halagado.
  • Ocúpate de tus propios asuntos.
  • No confíes en un hombre/mujer que no cierre los ojos cuando lo/la besas.
  • Una vez al año, visita algún lugar donde nunca hayas estado.
  • Si ganas mucho dinero, disponlo para ayudar a otros mientras estés con vida. Esa es la mayor satisfacción que la fortuna te puede dar.
  • Recuerda que el no conseguir lo que quieres es a veces un golpe de suerte
  • Aprende todas las reglas y luego... rompe algunas.
  • Recuerda que la mejor de las relaciones es aquella donde el amor entre dos personas es más grande que la necesidad del uno por el otro.
  • Juzga tu éxito en la medida de lo que tuviste que renunciar para obtenerlo.
  • Aborda el amor y la cocina con un cierto temerario abandono.

¿Cuál es la diferencia?


LOS DESEOS PRIMARIOS DE TODAS LAS PERSONAS SON: 1 SALUD 2 DINERO 3 AMOR
Una forma de lograr estos objetivos es siendo rico y próspero. Así como hay personas pobres y personas ricas hay países pobres y países ricos. ¿Cuál es la diferencia entre unos y otros?

La diferencia entre los países pobres y los ricos no es su antigüedad.

Esto queda demostrado poniendo como ejemplos a países como la India y Egipto que tienen mil años de antigüedad y son pobres.

Por el contrario hay países como Australia y Nueva Zelanda que hasta hace poco más de 150 años eran desconocidos y hoy son países desarrollados y ricos.

La diferencia entre países pobres y ricos tampoco está en los recursos naturales de que disponen.

Así Japón tiene un territorio muy pequeño y montañoso que no sirve para la agricultura ni la ganadería y sin embargo es la segunda potencia económica mundial.

Su territorio es como una gran fábrica flotante que importa materia prima de todo el mundo, la procesa y el producto resultante es exportado también a todo el mundo acumulando riqueza.

También tenemos el caso de Suiza, sin océanos, que tiene una de las mayores flotas náuticas del mundo. Que no tiene cacao, pero sí el mejor chocolate del mundo. Que en sus pocos kilómetros cuadrados cría ovejas y cultiva el suelo solo cuatro meses al año ya que en los restantes es invierno. Que tiene los productos lácteos de mejor calidad de toda Europa. Al igual que Japón no tiene productos naturales pero da y exporta servicios con calidad muy difícil de superar. Otro país pequeño cuya seguridad, orden y trabajo, lo convirtieron en la “caja fuerte” del mundo.

Tampoco es la inteligencia de las personas la que hace la diferencia.

Y así lo demuestran estudiantes de países pobres que emigran a los países ricos y consiguen resultados excelentes en su educación.

Otro ejemplo son los ejecutivos de países ricos que visitan nuestras fábricas y al hablar con ellos nos damos cuenta que no hay diferencia intelectual.

Finalmente tampoco podemos decir que la raza hace la diferencia.

En los países centro-europeos o nórdicos podemos ver cómo los “ociosos” (latinos o africanos) demuestran ser la fuerza productiva de esos países.

Entonces... ¿qué hace la diferencia?

LA ACTITUD DE LAS PERSONAS HACE LA DIFERENCIA.

Al estudiar la conducta de las personas en los países ricos se descubre que la mayor parte de la población cumple las siguientes reglas (cuyo orden puede ser discutido):

1• Lo ético como principio básico.
2• El orden y la limpieza.
3• La integridad.
4• La puntualidad.
5• La responsabilidad.
6• El deseo de superación.
7• El respeto a las leyes y los reglamentos.
8• El respeto por el derecho de los demás.
9• Su amor al trabajo.
10• Su esfuerzo por la economía y acometimiento.


¿Necesitamos hacer más leyes?

¿No sería suficiente cumplir y hacer cumplir estas 10 simples reglas?

En los países pobres sólo una mínima (casi ninguna) parte de la población sigue estas reglas en su vida diaria.
No somos pobres porque a nuestro país le falten riquezas naturales o porque la naturaleza haya sido cruel con nosotros.Simplemente somos pobres por Nuestra Actitud.

Nos falta carácter para cumplir estas premisas básicas del funcionamiento de la sociedad.

Si esperamos que el gobierno solucione nuestros problemas, esperaremos toda la Vida.

Un mayor empeño puesto en nuestros actos junto a un cambio de actitud puede significar la entrada de nuestro país en la senda del progreso y el bienestar.

Estos valores animarán cada proceso de cambio que impulsemos, cada meta que alcancemos y sobre todo el estilo de vida que llevemos.

Juntos forjaremos países mejores.

Cuento: Un buen presagio


Un buen presagio

Ursula
Como todas las mañanas de domingo, toda vestida de negro, Mamá Ursula salió apresurada de su casa. No había alcanzado a anudar su pañoleta y la brisa fresca de septiembre se la arrebató de la cabeza.
"¡Caramba!" pensó la anciana enojada mientras se agachaba con dificultad para recuperar su prenda. Cuando se levantó notó algo que brillaba fuertemente en el suelo.
"¡Una moneda de centavo!" exclamó y la guardó en un bolsillo de su suéter negro. Siguió caminando pero de repente se detuvo, dió media vuelta y regresó a su casa.
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Tan solo unos minutos después, los vecinos la vieron salir de nuevo.  Esta vez iba vestida con uno de sus trajes más alegres y coloridos.  Cuando le preguntaron por qué estaba tan feliz, Mamá Ursula respondió: "¡Hoy va a pasar algo muy bueno en este pueblo!"
Los vecinos quedaron muy sorprendidos y decidieron que ellos no se iban a quedar atrás, así que entraron a sus casas y se pusieron también sus mejores trajes.  A todo el que preguntaba le explicaban que algo muy importante iba a ocurrir en el pueblo y que todos debían estar preparados.
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Muy pronto todos en el pueblo se enteraron del rumor de que algo bueno iba a pasar ese día. La gente arregló los jardínes, barrió al frente de sus casas y recogió toda la basura.  Todos empezaron a ayudarse unos a otros y cada calle competía con las demás para ver cual era la más limpia y la que estaba más alegremente decorada.
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Don Aureliano sacó su acordeón y empezó a buscar a otros para que lo acompañaran. Quería organizar una orquesta y necesitaba saber quiénes podían tocar instrumentos o cantar.
Resultaron muchísimos músicos por todas partes y todos comentaron que nunca se habían imaginado que existía tanto talento en el pueblo.
Las señoras decidieron que para una fecha tan importante, tenían que preparar las mejores tortas y manjares. Así que se pusieron en la tarea de rescatar todas las recetas que nunca habían probado y a compartirlas con las demás.
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De todas las casas salían aromas exquisitos y la gente que pasaba se detenía en cada puerta para preguntar qué estaban cocinando.  Muy pronto se alistaron mesas con manteles de cuadros en las plazas y en los parques. Todo el pueblo se alistó para la más grande celebración de su historia.
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Al atardecer, la música y la alegría habían invadido hasta el último rincón del pueblo.  Todo el mundo bailaba y cantaba. Muchos vecinos que jamás se habían saludado, empezaron a hablar de muchas cosas y encontraron que tenían en común más de lo que se imaginaban. Un gran espíritu de amistad y de cordialidad llenó todos los corazones hasta muy tarde en la noche.
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Desde la ventana de su casa, Mamá Ursula observaba emocionada todo lo que ocurría en el pueblo.  Cerrando la ventana se dirigió a su cama y antes de acostarse pensó: "Tenía razón.  ¡Algo muy bueno iba a pasar hoy en el pueblo!"
Texto: Guillermo Ramírez
Ilustraciones: Guillermo Cubillos

Un buen líder es un buen maestro (Parte 2)


9. Repita los puntos importantes
Si usted quiere que sus empleados recuerden la nueva declaración de misión o una estrategia de mercadeo, es necesario que se los diga más de una vez. “La primera vez que algo se dice, es oído,” dice William H. Rastetter, quien enseñó en el MIT y en Harvard antes de ser director general de Idec Pharmaceuticals Corp. “La segunda vez, se reconoce. Y la tercera vez, se aprende”.
El reto está entonces en ser consistente sin volverse predecible o aburrido. Los mejores maestros mantienen su mensaje fresco utilizando nuevas formas de expresar los mismos puntos. Para Craig E. Weatherup, director general de Pepsi Bottling Group, el mensaje que vive constantemente repitiendo es que el agua embotellada – no la cola – representa el mayor potencial de crecimiento para la compañía. El consejo de dirección de 25 miembros de la compañía lo ha escuchado exponer esta estrategia repetidamente – pero sin que suene repetitivo. “Hay que ser ingenioso y disfrazar un poco los temas de manera que la gente piense, “esto no lo había escuchado antes”, dice. “Siempre trato de encontrar un nuevo ángulo en el tema del agua, pero el mensaje no cambia: es importante para el éxito de la compañía”.


10. Los buenos maestros hacen buenas preguntas
Un profesor efectivo entiende que aprender es explorar lo desconocido y que tal exploración empieza con formularse las preguntas adecuadas. No se trata de preguntas disfrazadas de conferencias. No se trata de preguntas de falso o verdadero que no encienden discusiones acaloradas. Se trata de preguntas que abren las puertas a más profundos cuestionamientos. “¿Cómo funciona esto?”, “¿Qué significa esto?” y la pregunta favorita, según Grates, de GM: “¿Por qué?” “Si usted quiere llegar a lo más profundo de un tema, pregunte por qué cinco veces”, dice.
David Garvin, profesor de la Escuela de Negocios de Harvard, entrevistó a un gran número de ejecutivos que enseñan para su libro “Enseñanza en acción: Una guía para poner a trabajar a la organización”. El encontró que una de las formas de enseñar a la gente a tomar decisiones es asumir el papel de abogado del diablo. Los profesores preguntan a sus colegas: “¿Qué pasaría si hiciéramos lo contrario de lo que usted está sugiriendo?” La idea no es debilitar una decisión sino reforzarla a través de un examen cuidadoso de las opciones – aún de las más absurdas. “Aunque usted obtendrá su promoción debido a que conoce las respuestas correctas”, dice, “es más importante hacer las preguntas adecuadas a medida que usted asciende en la escalera corporativa”.

11. No se trata simplemente de transferir información
Se trata de enseñar a la gente a pensar. Lo último que usted desearía hacer es pararse enfrente de la gente a decirles lo que tienen que hacer. O darles las respuestas que usted quiere oír. Los mejores instructores están menos interesados en las respuestas que en las reflexiones que llevan a ellas. Lo que los líderes deben ofrecer es un “punto de vista enseñable”, dice Noel Tichy, profesor de la Universidad de Administración de Negocios de Michigan y autor de “El motor del liderazgo: Cómo las mejores compañías crean líderes a todo nivel”. Lo importante es cómo ellos miran al mundo, cómo interpretan la información y cómo resuelven los problemas. Los mejores líderes y maestros ayudan a la gente a aprender como pensar por su propia cuenta en vez de indicarles lo que tienen que pensar.
“Usted desea obtener un grupo de gente que sepa lo que usted quiere que sepa, pero al mismo tiempo que se sienta libre de hacer por sí mismos los juicios y decisiones que el día a día les exige”, dice Gene Roberts, por muchos años editor del Philadelphia Inquirer y del New York Times, quien enseña periodismo en la Universidad de Maryland en College Park. (Durante sus 18 años en el Inquirer, este periódico ganó 17 premios Pulitzer) “Usted tiene que saber cuando aflojar las riendas para que la gente no se vuelva dependiente de usted. En el negocio de la prensa, la velocidad lo es todo, y si usted se rodea de personas que tienen que aguardar a escuchar lo que usted tiene que decir antes de que reaccionen, usted está perdido”.

12. Deje de hablar – y empiece a escuchar
Cuando se trata de enseñar, lo que usted hace es casi tan importante como lo que usted dice. Después de todo, sus estudiantes están todo el tiempo mirándolo. La mejor forma de mostrar que usted se interesa y se preocupa por ellos es escuchándolos. El aprendizaje efectivo es una calle de doble vía: es un diálogo, no un monólogo. Después de lanzar una pregunta, los malos profesores llenan el silencio con su propia voz en vez de esperar una respuesta. En vez de eso, dice Muir, el director de capacitación de SC Johnson, ensaye esto: Espere diez segundos. “Si quiere ser un buen profesor, usted tiene que aprender a no sentirse incómodo con el silencio,” dice. Es en esos momentos de quietud, casi eternos, en los que tienen lugar las mejores reflexiones. No los interrumpa.

13.  Aprenda qué debe escuchar
Levi Watkins enseña cirugía del corazón en el Hospital John Hopkins de Baltimore, en donde los residentes aprenden trabajando al lado de los cirujanos. Antes de la cirugía, Watkins pide al residente que lo conduzca por todo el proceso del diagnóstico y de la cirugía, como si él estuviera al otro lado de la mesa asistiendo al estudiante. “Escucho cómo el residente construye a partir de toda la información disponible y qué tan bien organiza sus pensamientos”, dice Watkins. “Optar por operar el corazón de un paciente es una decisión muy compleja. Puede haber diferencias de opinión entre los doctores, pero aquí no hay vuelta atrás. Tenemos que decidir qué conductos son adecuados o no para una operación de “bypass”.
Cuando Weatherup, el director de Pepsi, visita a los gerentes generales de alguna de las 300 locaciones de la compañía, pone un interés particular en el lenguaje que escucha. En el análisis del mercado local, por ejemplo, Weatherup espera escuchar referencias a la misión de la compañía o a alguna estrategia nueva que él ha estado promoviendo. El desea detectar que el gerente ha reflexionado acerca de su porción del negocio dentro del marco de referencia adecuado. “Si yo escucho el lenguaje de la compañía en sus voces, sé que estoy logrando llegar a la gente”, dice Weatherup.
Sobre todo en Japón, tuvo que aprender a escuchar en su primera asignación con Pepsi. Puesto que el inglés era la segunda lengua de sus colegas, él aprendió a volverse sensible a las emociones que venían detrás de las palabras de la gente. Todavía hoy intenta percibirlas. “Siempre estoy preocupado por los sentimientos de la gente, más que por los volúmenes de venta o los precios. Quiero saber cuáles son sus frustraciones y qué los hace sentir bien”.

14. Deje que sus estudiantes se enseñen mutuamente
Sus estudiantes no solamente aprenden de su profesor. También aprenden de sí mismos y de sus colegas. “Así es como funciona el triángulo del aprendizaje”, dice Marilyn Whirry, quien enseña inglés en el grado 12 en la Escuela Mira Costa en Manhattan Beach, California. Ella cree firmemente en los grupos pequeños y les prepara preguntas basadas en el libro que los alumnos están leyendo en ese momento. Ellos tienen que responder al comentario previo de su compañero antes de aportar una nueva idea. “Tienen que escucharse unos a otros”, dice Whirry, quien fue nombrada como la Maestra del Año en el 2000. “Es posible que su compañero tenga una idea que ellos no habían pensado. Tal vez es algo sobre lo que pueden ampliar la discusión. Es muy excitante verlos interactuar”
Rando, de Yale, ha llevado la idea un paso más adelante. Él designa a grupos pequeños para que se conviertan en expertos en diferentes tópicos y luego mezcla a los alumnos en diferentes grupos de manera que deben enseñar a otros lo que acaban de aprender. “Este método reproduce la forma como los problemas se presentan en la vida diaria,” dice. “Cada uno tiene una pieza de información relevante, lo que lo convierte en profesor y aprendiz al mismo tiempo”.

15.  Evite usar la misma técnica para todos
Los buenos maestros creen que todos los alumnos pueden aprender, pero entienden que cada uno lo hace en forma diferente. Algunos son visuales, otros captan rápidamente lo abstracto, algunos prefieren leer. Así que el instructor tiene que adoptar una técnica multidimensional durante su clase. Algo como esto: lectura durante 20 minutos, luego colocar una pregunta de opción múltiple a toda la clase, la cual se presenta en un tablero o a través de una diapositiva. Luego se pide a todos que escriban la respuesta y se hace que algunos, por turnos, expliquen su posición a todos los demás en la clase. Después de varios minutos, hacer una encuesta entre todos para saber cuántos escogieron cada opción de respuesta. Esto es lo que Rando denomina una “conferencia activa”.

16.  Nunca pare de enseñar
La enseñanza efectiva se deriva de la calidad de la relación entre el maestro y el alumno. No termina cuando suena la campana o cuando se acaba el día de clase. “Trato de evitar caer en una actitud de 9 a 5, para no dar la impresión de que mientras estemos en horario de trabajo, me importa la gente, pero no me fastidien después,” dice Kaplinsky, el profesor de Juilliard. “Uno de los principales ingredientes de la enseñanza es el amor por ella. Yo vengo de Israel, en donde tenemos un dicho: “El deseo del ternero por  la leche de su madre es pequeñísimo comparado con el deseo de la madre de dar su leche al ternero”

Un buen líder es un buen maestro (Parte 1)


¿Pero cómo se puede liderar y enseñar al mismo tiempo? 16 formas de lograrlo:


1. No se trata de usted, sino de ellos
Algunos maestros se ven a sí mismos como el experto señalado cuyo papel es impartir su conocimiento a los estudiantes que son como recipientes vacíos. Esa es la peor metáfora, dice William Rando, quien ha entrenado a profesores universitarios durante quince años. Los mejores instructores se ven a sí mismos como guías. Ellos comparten lo que saben, pero entienden que ellos no son el punto focal. Sus estudiantes sí lo son.
“Es difícil para algunos profesores entender que enseñar no es acerca de ellos mismos,” dice Rando, quien maneja la Oficina de Desarrollo y Preparación de Profesores de la Universidad de Yale. “Es algo que no se puede aceptar intuitivamente. Sin embargo, no quiere decir que el profesor no importe. Simplemente significa que en vez de preguntarse “¿Qué voy a hacer hoy?” el profesor debe pensar: “¿Qué van a hacer mis estudiantes hoy?”

2. Estudie a sus estudiantes
No basta con conocer su material. Usted necesita conocer a las personas a las que va a enseñar – sus talentos, su experiencia previa y sus necesidades. De otra manera, ¿cómo puede usted estar seguro de lo que ellos ya conocen y de lo que necesitan saber? “Yo le digo a mis profesores que piensen que alguien les llama y les dice, “Estoy tratando de ir a Yale”, dice Rando. “La primera pregunta que usted debe hacer es “¿En dónde está usted?” Usted debe saber el punto de partida de una persona antes de poder ayudarla a encontrar su destino. Puede sonar obvio, pero como profesores, a veces empezamos el viaje y nos olvidamos de preguntar a los estudiantes, “¿En dónde están ustedes? ¿Cuál es su punto de partida?”
Yoheved Kaplinsky, miembro del departamento de piano en la Escuela Juilliard, pone mucho énfasis en conocer la forma cómo los estudiantes se consideran a sí mismos. “Quiero ver cómo mis estudiantes evalúan su propia forma de tocar,” dice ella. “Eso me da una idea de qué tan realistas o qué tanto se ilusionan a sí mismos. De esta manera puedo escuchar entre líneas y tener un esbozo de su personalidad”.

3. Los estudiantes asumen riesgos cuando los maestros crean un ambiente seguro
Aprender exige ser vulnerable, dice Michele Forman, quien enseña sociales en el Middlebury Union High School en Vermont. Los estudiantes tienen que reconocer que ellos no saben, tomar riesgos y repensar lo que creían que sabían. Eso puede ser incómodo – incluso aterrador – para algunos. Algunos detalles cálidos no sobran, dice Forman, quien fue elegida la Maestra del Año 2001. Como tener un sillón y cojines en el suelo en una esquina del salón de clase. O decorar las paredes con los trabajos de los alumnos porque “es el espacio de ellos”. El resultado es un ambiente de aprendizaje que se presenta seguro emocional, intelectual y psicológicamente.
“Si ellos no se sienten bien, les preparo una taza de té de menta. Si tienen hambre, les doy de comer,” dice Forman. “Puede parecer algo muy simple pero les envía un mensaje muy importante”. Los estudiantes tienen que saber que pueden confiar en su instructor. De allí resulta otra de las reglas de Forman: Eliminar el sarcasmo en el aula de clase. “No hay que crear el temor de que usted los va a hacer quedar mal ante los demás”, dice ella.

4. Los grandes maestros emanan pasión y determinación
La diferencia entre un buen profesor y un gran profesor no es su experiencia o su conocimiento. Tiene que ver con su pasión. Pasión por el tema, pasión por enseñar. El deseo es contagioso, dice H. Muir, director de capacitación en mercadeo global de SC Jonson en Racine, Wisconsin. Si el profesor lo tiene, lo más seguro es que los alumnos también lo atrapen.
“Mis dos padres eran ambos maestros,” dice Muir. “Mi madre enseñaba a estudiantes con deficiencias de comportamiento y mi padre enseñaba historia y civismo. Lo más importante que aprendí de ellos es que hay que tener pasión por lo que se hace y esta debe ser genuina. Es algo que no se puede simular. Los estudiantes descubren inmediatamente cuando usted pone un interés sincero y cuando no”.

5. Los estudiantes aprenden cuando sus maestros les muestran cuánto necesitan aprender
Enseñar a adultos le ha dado a Tom McCarty, director de los servicios de consultoría de la Universidad de Motorola, una confirmación del viejo adagio que dice: “Cuando un estudiante está listo, el profesor se le aparece”. Algunas de las personas que se presentan para los talleres de mejoramiento continuo no están listas, porque ellos no piensan que necesitan mejorar. No ven la brecha que existe entre lo que ellos son y lo que necesitan ser. Hacerles ver esa brecha es una de las primeras tareas de McCarty.
“¿Su equipo se encuentra alineado alrededor de las expectativas del cliente?”, les pregunta. “Claro que sí,” contesta alguno de los líderes de algún equipo. McCarty le pide entonces a cada uno de los miembros del equipo que escriba las cuatro prioridades más importantes del cliente y las coloca en un tablero de manera que todos las puedan ver. “Si hay quince miembros en el equipo, se obtienen sesenta prioridades diferentes,” dice. “Una vez que ellos lo ven por sí mismos, van a acudir a mí diciendo, ¿Puedes ayudarnos en esto?”

6. Hay que volverlo claro así no se pueda volver simple
Uno de los principales atributos de un gran maestro es su habilidad para desmenuzar ideas complejas y hacerlas entendibles. Lo mismo se puede decir de los líderes empresariales hoy en día, dice Gary Grates, director ejecutivo de comunicaciones internas de General Motors. De hecho, él afirma que la esencia de enseñar – y de aprender – está en la comunicación. “El principal reto que los líderes deben enfrentar es lograr que la gente les entienda,” dice Grates. “Así esté usted hablando de Wall Street, de los socios, de los clientes o de los empleados, sus interlocutores deben comprender la historia de la organización – hacia donde se dirige, por qué se están haciendo estos cambios, cómo trabaja usted y cómo piensa usted. De lo contrario, usted perderá valor, ventas, nuevas oportunidades o a sus empleados. Por eso es que enseñar es tan importante”.

7. No tema ser vulnerable, pero no sacrifique su credibilidad
Para algunos, ser un profesor – o un líder – significa presentarse como la persona que tiene todas las respuestas. Cualquier signo de vulnerabilidad o de ignorancia puede significar debilidad. Ese tipo de personas son pésimos profesores, dice Parker Palmer, veterano instructor y autor de “El coraje de enseñar: explorando el mundo interior del maestro”
A veces la mejor respuesta que un profesor puede dar es, “No lo sé”. En vez de perder credibilidad, se gana la confianza de los alumnos y esa confianza es la base de una relación productiva. “Todos sabemos que la perfección es una máscara”, dice Palmer. “Por eso desconfiamos de las personas que se ocultan detrás de la máscara del sabelotodo. No son honestos con nosotros. Las personas con las que desarrollamos las más profundas conexiones son aquellas que reconocen sus limitaciones frente a nosotros”.
Reconocer lo que usted no sabe muestra que todavía está aprendiendo, que el profesor es, en realidad, todavía un estudiante. Para el líder de una organización, este es un acto de equilibrio muy delicado, dice Mike Leven, ex­presidente  de Holiday Inn Worldwide y ahora director general de U.S. Franchise Systems Inc. “Mientras que es razonable que alguien no sepa muchas cosas, también la gente espera que la persona de quien dependen sepa al menos algunas respuestas. Usted no puede permitir que la gente se pregunte, “¿Por qué está éste dirigiendo la compañía?”.

8. Enseñe desde el corazón
La mejor enseñanza no sale de formulas; es personal. Diferentes personas enseñan Shakespeare de múltiples maneras porque lo hacen de acuerdo a cómo ellos son y cómo ven el mundo. O, como sice Palmer, “Enseñamos lo que somos”. El acto de enseñar requiere el coraje de explorar su propio sentido de identidad. Si usted no sabe quién es usted, dice Palmer, usted no puede conocer completamente a sus estudiantes y no podrá conectarse con ellos. La gente recurre a técnicas para lograrlo hasta que descubren su propia forma de ser profesor. Tal vez, dice Palmer, el músico de Jazz Charlie Parker fue el que mejor lo expresó: “Si no lo vives, no va a salir de tu trompeta”.

Consejos para los exámenes


Uno de los mayores errores que cometen los alumnos es esperar hasta un día antes del examen para comenzar a estudiar. Entonces llegan a la evaluación cansados, con los ojos irritados por la falta de sueño y con muy pocas probabilidades de salir bien librados de la prueba. Por eso es tan importante formarse el hábito de estudiar todos los días.

Si pones en práctica un método de estudio, no deberías sentir temor por ningún examen.

De todos modos, dado que los exámenes son tan inevitables como la muerte, a continuación encontrarás una serie de consejos y sugerencias que te ayudarán a mejorar tus habilidades para presentarlos:


Para que tu mente pueda rendir al máximo, duerme bien la noche anterior al examen.

Levántate temprano y llega puntual a la escuela, seguro de tus conocimientos.

No creas que tu memoria va a funcionar en un 100%. Por tanto, no te desesperes si algo se te olvida.

Asegúrate de que comprendes perfectamente el contenido de cada pregunta, antes de pretender responderla. Si tienes dudas vuelve a leerla y si aún así no te queda clara –siempre y cuando esté permitido– pregúntale al maestro la interpretación.

Planea el uso del tiempo durante el examen. Para ello lee previamente todo el examen y divide tu tiempo para que puedas terminarlo.

Si encuentras una pregunta muy difícil, será mejor que te la saltes y sigas con las demás. Después regresa y enfócate en responderla.

No copies ni des la impresión de que estás utilizando “acordeones” o algún otro instrumento fraudulento.

Concéntrate en resolver tu examen, no el de tu amigo o amiga.

No te sientas mal si otros terminan antes que tú. Tampoco quieras ser el primero en terminar; los exámenes no son carreras de caballos, así que tómate tu tiempo para resolverlo, revisar tus respuestas y, si puedes, corregir los errores que hayas cometido.

En los exámenes objetivos de opción múltiple nunca pongas lo primero que se te ocurra. No son adivinanzas. Se supone que están hechos por especialistas y sólo una de las opciones que se te presentan es la correcta.

Asegúrate de contestar todas las preguntas. Si no estás seguro de alguna respuesta y te ves en la necesidad de adivinar, hazlo inteligentemente: lee cuidadosamente todas las respuestas, descarta las que sabes que no son correctas y elige entre las restantes.

Antes de entregar tu examen, revísalo. Asegúrate de que tu hoja de respuestas esté claramente marcada con un lapicero oscuro y borra cualquier marca de más.

Recuerda que el que saca las mejores calificaciones no es el más inteligente, sino el mejor preparado.

4. Repaso


Debes repasar tus resúmenes y -en caso de estar utilizando el método básico reforzado- las posibles preguntas de examen.

Si tienes tiempo suficiente hazlo en voz alta; la lectura será más lenta, pero te ayudará a una mejor memorización debido a que serán dos los sentidos que intervengan (vista y oído).

Siempre que leamos en voz alta, hagámoslo caminando. La razón es que el movimiento general ayuda en el funcionamiento del cerebro; además, al moverse se estarán relajando los músculos de la espalda y el cuello, que son los primeros que se cansan al estudiar quietos. Hagámoslo pronunciando las palabras lo suficientemente fuerte para escucharnos, como si estuviésemos leyendo un noticiero en la televisión. Es recomendable, además, tomar el libro con una mano y gesticular con la otra, realizar mímica de lo que leemos. Esto también ayuda indudablemente a una mejor fijación de las ideas centrales.

Una vez hecho todo lo anterior, explícate a ti mismo lo que acabas de leer, con tus propias palabras, en voz alta y sin ver tus notas. Si no eres capaz de hacer esto y recordar lo que acabas de estudiar, mucho menos podrás recordarlo dentro de varias semanas en el día del examen. Esta autoevaluación también puede realizarse en grupo, ya que una de las mejores maneras de arraigar el conocimiento de una cosa consiste en explicarla a los demás.

El repaso es una parte fundamental de este método. Si no volvemos a repetir y alimentar nuestra memoria, una y otra vez, corremos el riesgo de olvidarlo todo, con el simple paso del tiempo.

Por lo tanto, te sugiero que programes tus repasos de la siguiente forma: el primero dentro de las primeras 12 horas, el segundo repaso a la primera semana, el tercer repaso al mes y el último repaso antes del examen.

Aplica los pasos de este método al estudiar cada una de tus materias. Te aseguro que los buenos resultados comenzarán a darse antes de lo que te imaginas.

3. Elaborar resumen


Utilizando el material subrayado, redacta con tus propias palabras cada tema. Es muy importante que no intentes realizar este paso antes de haber leído, comprendido y subrayado las ideas principales del texto.

Al escribirlo con tus propias palabras estarás fomentando un aprendizaje real y significativo. Evita al máximo la memorización mecánica que muchos alumnos utilizan.

Complementa el resumen con los apuntes que tomes durante las clases.

Tus resúmenes serán el único material que tendrás que repasar cuando te prepares para los exámenes. Si aprendes a realizarlos correctamente, te ahorrarás muchísimo tiempo y esfuerzo.

2. Subrayar ideas principales


Encuentra las ideas principales

Después de la lectura previa, date un respiro y regresa al principio del capítulo o tema. Ahora vas a leer detenidamente cada párrafo.

En esta etapa el objetivo será comprender lo que el autor quiere decirte, separando la información relevante de la información poco relevante.

Si el estudiante que trata de aprender de un texto no sabe o no es capaz de separar lo esencial de lo no esencial, difícilmente puede comprender el significado del texto; en estos casos se suelen almacenar o grabar memorísticamente los datos para luego reproducirlos mecánicamente.

Lo que tienes que hacer es subrayar la idea principal de cada capítulo o párrafo, incluyendo todo lo que te parezca interesante. Puedes utilizar un marcatextos (existen diversos colores llamativos) o un lapicero de color (la psicología industrial dice que el rojo es el color que más impresiona a la retina).

Utiliza diversos símbolos y utiliza el diccionario para buscar el significado de las palabras que desconozcas.

Aprovecha esta lectura para identificar posibles preguntas de examen, subráyalas y márcalas (por ejemplo, con una E). Es fácil formular preguntas de examen si conviertes los títulos y subtítulos en interrogantes tales como: ¿qué…?, ¿quién…?, ¿dónde…?, ¿cuándo…?, ¿por qué…?, ¿cómo…? Esto es exactamente lo mismo que hacen tus maestros al preparar una evaluación.

El subrayado es indispensable en todo proceso de estudio y su uso eficiente requiere cierta capacitación. Cuando algunos estudiantes empiezan a hacer prácticas de subrayado, se reflejan dos defectos: subrayan poco o subrayan mucho. Lo más recomendable es practicar, y en forma progresiva se superarán ambos defectos.

1. Lectura rápida


El objetivo de este primer paso es que obtengas una visión global del contenido del libro o capítulo que te corresponda estudiar.

Analiza rápidamente el título, portada, contraportada, índice, introducción, gráficas, figuras y cuadros.

Después de esto dale una lectura rápida a todo el capítulo, prestando especial atención al principio y al final de cada tema (la mayoría de los autores siempre exponen sus ideas principales al comienzo).

Al leer, sigue con un dedo el renglón. Esta técnica te ayuda a leer al paso que quieras. Además, descubrirás que es más fácil concentrarse cuando el cuerpo también participa.

Tómalo como una fase de “calentamiento”. Lo importante será que adquieras el sentido global del tema, para que al final puedas comprender el texto en su totalidad.

Método básico para estudiar



Un método es el modo de realizar una cosa con orden, algo así como un procedimiento o plan. En nuestro caso estamos hablando de un plan para estudiar cada una de las asignaturas que cursas.

Aquí te propongo un método básico, que utiliza diversas técnicas como la lectura rápida, el subrayado, el resumen y el repaso. Te recomiendo que pruebes y utilices este método durante un semestre completo.

Al momento de sentarte a estudiar ya habrás tomado apuntes en la clase y tendrás programada una hora y lugar fijos para esta actividad. Ten a la mano todo el material que necesitarás (libreta de apuntes, libros, diccionario) y pide que nadie te interrumpa durante tu tiempo de estudio.

El método que te propongo consta de 4 sencillos pasos que pondrás en práctica para estudiar cada una de tus asignaturas durante el tiempo que hayas establecido en tu programa de actividades (dale clic a cada una para ver los detalles de las técnicas):

1. Primera lectura rápida del material.
2. Segunda lectura, subrayando las ideas principales.
3. Elaboración de un resumen.
4. Repaso.

Método de Staton


También conocido como método PQRST o EFGHI

Este método enseña a aprovechar con más eficiencia la mente de los estudiantes, ayudándolos a lograr el máximo grado posible de aprendizaje en cada uno de los momentos que dediquen al estudio.

Las técnicas que enseña no son complejas ni pesadas, por el contrario, son sencillas y accesibles a cualquier mentalidad y aplicables a todos los campos y niveles de estudio.

Este método creado por Thomas F. Staton, se denomina, en inglés, PQRST, en donde cada letra representa la inicial de las palabras que describen la fase del método. En español, el método se denomina EFGHI.

E Examen preliminar
F Formularse preguntas
G Ganar información mediante la lectura
H Hablar para describir o exponer los temas leídos
I Investigar los conocimientos que se han adquirido


1. Examen preliminar
Para realizar el examen preliminar lee cuidadosamente el título de la obra o del capítulo que vas a estudiar, lee la introducción o prólogo, el índice de la obra, mira los dibujos, los esquemas, etc. Por último, debes dar lectura rápida a algunas páginas.


2. Formularse preguntas
El método didáctico se basa en preguntas y respuestas sumamente concretas. Nosotros mismos podemos y debemos preparar nuestro estudio con preguntas concretas. Es muy probable que obtengas brillantes resultados en tus exámenes, pues precisamente un examen es un conjunto de preguntas sobre los aspectos fundamentales de un tema.


3. Ganar información mediante la lectura
En general, hay dos formas de leer: en voz alta y en silencio. ¿Cuál de las dos es más conveniente? Depende de varios factores.

Al leer en voz alta empleamos mucho más tiempo que leyendo en voz baja. En consecuencia, si tienes todavía tiempo para la fecha de los exámenes, puedes emplear esta forma de leer. La lectura en voz alta ayuda a una mejor memorización, debido a que intervienen dos sentidos (vista y oído).

Si decides leer en silencio, debes evitar hacerlo mecánicamente. Para esto hay un método muy eficaz y sencillo a la vez: subrayar el libro. Debes subrayar sólo las ideas principales.

Teniendo en cuenta las ventajas y desventajas de leer en voz alta y en silencio, elige la forma que mejor te acomode, ya que ambas te darán la ventaja de que estarás leyendo activamente.

Quienes no leen de esta manera necesitarán leer dos, tres y hasta más veces para comprender bien y fijar las ideas centrales. Tú necesitarás sólo una buena lectura y aprenderás más y mejor que los demás.


4. Hablar para describir o exponer los temas leídos
Al terminar de leer un capitulo o un subtítulo del mismo, debes cerrar el libro y repetir los conceptos, con tus propias palabras. Si logras esto estarás comprendiendo perfectamente y haciendo tuyo el tema. Lógicamente, habrás aprendido algo bien y sin necesidad de memorizarlo.

De esta forma, con tus propias palabras, elabora un resumen, esquema o cuadro sinóptico.


5. Investigar lo aprendido
Esta etapa debe realizarse en forma oral. Es un autoexamen de lo aprendido. También puede hacerse en grupo; la manera de efectuarse es exactamente igual que en la fase anterior (H: hablar para describir o exponer los temas leídos).

Con esta etapa se pretende evitar el olvido. Realiza tu primer repaso dentro de las primeras 24 horas después de estudiar. El segundo repaso a los ocho días, y el tercero (estamos hablando de repasos básicos indispensables) en el curso del mes.