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viernes, 8 de marzo de 2013

¿Cómo hacer frente a la presión de otros jóvenes?


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¿Te han presionado alguna vez otros jóvenes para que actúes en oposición a lo que sabes que es correcto?



A la edad de 14 años Karen ya abusaba de las drogas y tenía relaciones sexuales con regularidad. A los 17 años Jim era un alcohólico empedernido y llevaba una vida inmoral. Am­bos jóvenes confiesan que en verdad no les gustaba la vida que llevaban ni las cosas que hacían. Entonces, ¿por qué vivían así? ¡Por la presión que ejercían sobre ellos otros jóvenes!
Karen explica: “Aquello era lo que todos hacían, y me afectó mucho a mí”. Jim concuerda: “Si fuera diferente de mis amigos me quedaría solo”.
Por qué se imitan unos a otros los jóvenes
Mientras algunos jóvenes están en el desarrollo, la in­fluencia de sus padres en ellos disminuye, y el deseo de ser populares y de que otros jóvenes los acepten aumenta. A otros sencillamente les parece que tienen que hablar con alguien ‘que los comprenda’ o que haga que se sientan ama­dos o necesitados. Cuando no hay esa clase de comunicación en el hogar, como suele suceder, los jóvenes la buscan entre otros jóvenes. Además, muchas veces los jóvenes ceden a la presión de sus compañeros porque no confían en sí mismos y se sienten inseguros.
La influencia de otros jóvenes en uno no es necesaria­mente mala. Un proverbio dice: “Con hierro, el hierro mismo se aguza. Así un hombre aguza el rostro de otro”. (Proverbios 27:17.) Tal como un cuchillo de hierro puede aguzar o afilar otro cuchillo que esté embotado, así la compañía de otros jóvenes puede ‘aguzar’ tu personalidad y hacerte mejor per­sona… si tus compañeros piensan y actúan de manera ma­dura y saludable.
¿Cómo reaccionaría yo?
Aunque es fácil decir: ‘No no le tengo miedo a lo que los demás piensen!’, el mantener esa postura cuando uno está bajo la presión del grupo es un asunto muy diferente. Por ejemplo, ¿qué harías tú en las siguientes circunstancias?
Uno de tus compañeros de clase te ofrece un cigarrillo frente a otros jóvenes. Tú sabes que no debes fumar. Pero todos están mirando para ver qué harás…
En la escuela las muchachas conversan sobre el hecho de que tienen relaciones sexuales con sus novios. Una te pregun­ta: “Tú no sigues siendo virgen, ¿verdad?”.
Querías ponerte un vestido como el de las demás mucha­chas, pero tu mamá dice que está muy corto. Te parece que el vestido que te has puesto por la insistencia de ella te da la apariencia de una niña de seis años. Tus compañeras de clase se burlan de ti. Una te pregunta: “¿Por qué no ahorras el dinero que te dan para comer y te compras algo que puedas usar? No tienes que decírselo a tu mamá. Lo único que tienes que hacer es guardar aquí en la escuela la ropa que quieres usar”.
¿Es fácil enfrentarse a situaciones como esas? No; pero si temes contrariar a otros jóvenes, terminarás contrariándo­te a ti mismo y contrariando tus normas y a tus padres. ¿Cómo puedes fortalecerte para resistir la presión de otros jóvenes? (…)

¿Cómo puedo llevarme bien con mi maestro?


UNA jovencita llamada Vicky dice: “No puedo aguantar a un maestro injusto”. Puede que tú pienses como ella. Sin em­bargo, en una encuesta de unos 160.000 jóvenes estadouni­denses hecha en 1981, ¡el 76% de ellos acusó a sus maestros de alguna forma de favoritismo!

A los jóvenes no les gusta recibir una calificación baja por un trabajo que consideren bueno. Se resienten cuando la disciplina parece excesiva o inmerecida, o si parece que se debe a prejuicio racial. También se enojan cuando el maestro da atención especial o trato preferente a su alumno favorito.

Hay que reconocerlo: los maestros no son infalibles. Tie­nen sus particularidades, problemas y, sí, prejuicios. Con todo, la Biblia advierte: “No te des prisa en tu espíritu a sentirte ofendido”. (Eclesiastés 7:9.) Hasta los maestros ‘tro­piezan muchas veces. Si alguno no tropieza en palabra, es un varón perfecto, que puede refrenar también su cuerpo entero. 

(Santiago 3:2.) Por lo tanto,  ¿puedes dar a tu maestro el beneficio de la duda?   

Los maestros y sus alumnos favoritos

¿Qué hay del trato especial de los maestros a sus alum­nos favoritos? Recuerda que un maestro afronta exigencias y presiones singulares. El libro Being Adolescent (En la adoles­cencia) dice que los maestros son personas que se encaran a una “situación difícil”, pues tienen que atraerse la atención de un grupo de jóvenes “que por lo general tienen la mente puesta en otros asuntos [...] Tienen ante sí a un grupo de adolescentes muy caprichosos, jóvenes que se distraen fácil­mente y que por lo general no están acostumbrados a con­centrar la atención en nada que dure más de 15 minutos”.

¿Debería ser raro, pues, que el maestro diera atención especial a un alumno que estudia mucho, que presta aten­ción, o que lo trata con respeto? Es cierto que quizás te moleste que a los supuestos aduladores se les conceda más atención que a ti. Pero ¿por qué sentirte molesto o celoso porque algún estudiante diligente sea el favorito del maestro, con tal que no se pasen por alto tus necesidades educativas? Además, no sería mala idea que tú mismo fueras un poco más diligente en los estudios.

Guerra en la sala de clases 

Un estudiante dijo esto de su maestro: “Creía que le habíamos declarado la guerra, y decidió atacarnos primero. Era un paranoico”. Sin embargo, muchos maestros opinan que tienen razones para ser un poco “paranoicos”. Como lo predice la Biblia, estos son “tiempos críticos, difíciles de manejar”, y a menudo los estudiantes ‘no tienen autodominio, y son feroces y sin amor del bien’. (2 Timoteo 3:1-3.)

Historia de México


 
1. La región maya fue invadida en el posclásico por los:
a.  Tarascos
b.  Toltecas
c.  Teotihuacanos
d.  Todos los anteriores
e.  Ninguno de los anteriores
2. La influencia teotihucana llegó, entre otras tantas zonas, a:
a.  Puebla, Hidalgo y Veracruz
b.  Oaxaca, Yucatán y Quintana Roo
c.  Tabasco, Tamaulipas y Guanajuato
d.  Todos los anteriores
e.  Ninguno de los anteriores
3. La economía totonaca se caracterizaba por:
a.  Agricultura
b.  Caza
c.  Comercio
d.  Todos los anteriores
e.  Ninguno de los anteriores
4. El gobierno zapoteca estaba en manos de:
a.  Comerciantes
b.  Guerreros
c.  Nobles
d.  Todos los anteriores
e.  Ninguno de los anteriores
5. El emperador tarasco o Caltzonzin se caracterizaba por:
a.  Ser la encarnación del dios Quetzalcáoatl
b.  Ser la encarnación del dios Curicaueri
c.  Ser la encarnación del dios Kukulcán
d.  Todos los anteriores
e.  Ninguno de los anteriores
6. El periodo clásico representó:
a.  El derrumbe de las grandes culturas mesoamericanas
b.  El asentamiento de las bases para el desarrollo de los pueblos mesoamericanos
c.  El establecimiento de una gran frontera cultural con Aridoamérica
d.  Todos los anteriores
e.  Ninguno de los anteriores
7. El Cihuacóatl se encargaba de:
a.  Sustituir al Tlatoani cuando este no se encontraba en Mexico-Tenochtitlan
b.  Los tributos y su almacenamiento
c.  Presidir el Tlatocan
d.  Todos los anteriores
e.  Ninguno de los anteriores
8. Las culturas del occidente destacaron en:
a.  La escultura
b.  La arquitectura
c.  El urbanismo
d.  Todos los anteriores
e.  Ninguno de los anteriores
9. La religión olmeca se cracterizó por:
a.  Sus divinidades antropomorfas
b.  Ser la serpiente su divinidad principal
c.  Ser monoteísta
d.  Todos los anteriores
e.  Ninguno de los anteriores
10. La actividad más importante desarrollada por los teotihuacanos era:
a.  La guerra
b.  El arte
c.  El comercio
d.  Todos los anteriores
e.  Ninguno de los anteriores

EL INFINITIVO


FORMACIÓN DEL INFINITIVO



Igual que el Participio tiene formas de activa y de pasiva:
  1. Forma Activa
  • Presente: Tema de Presente + -RE = amare
Se traduce como el infinitivo presente = amar
  • Perfecto: Tema de Perfecto + -ISSE = amavisse
Se traduce como el infinitivo perfecto = haber amado
  • Futuro: Tema de Participio de Futuro en acusativo + -ESSE / -FUISSE =
amaturum - a - um esse.
Se traduce como "haber de amar".
  1. Forma Pasiva
  • Presente: Tema de Presente añadiendo:
-RI
1ª, 2ª y 4ª conjugación
  
-I
3ª conjugación
AMARI  = Ser amado
MONERI  = Ser advertido
REGI  = Ser regido
AUDIRI  = Ser oído
CAPI  = Ser cogido
  • Perfecto: Participio de Perfecto en acusativo + ESSE / FUISSE =
AMATUM - AM - UM ESSE / FUISSE
Se traduce = Haber sido amado
  • Futuro: Participio de Futuro en acusativo + ESSE / FUISSE =
AMANDUM - AMANDAM - AMANDUM ESSE / FUISSE
Se traduce = Haber de ser amado
VALORES DEL INFINITIVO
El infinitivo puede funcionar como un sustantivo neutro, por lo que podrá adquirir dos funciones:
  • Sujeto, cuando va con verbos intransitivos o copulativos:
Necesse est eis amare = Es necesario para ellos amar
Necesse est eis mercedem emere = Es necesario para ellos comprar mercancía
  • Complemento Directo, cuando va con verbos transitivos:
Debeo grammaticam docere = Debo enseñar la gramática

Cálculo de cuatro operaciones

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"paradigmas del trabajo docente"


Autor: Ing. Ricardo Gudiño Martinez y Profr. Meliton Godinez

Creo que todos estamos de acuerdo que la función y concepto de Escuela y de Educación han sufrido un sinnúmero de cambios, esto probablemente se deba al desarrollo social, factores económicos y por supuesto políticos.
De esta manera la práctica docente ha sido afectada de una u otra manera, la cual se ha visto obligada a asumir nuevas concepciones y diferentes formas de actuar en relación a su tarea educativa.

Debo mencionar también que la Educación también se le ha señalado o acusado de reproducir los intereses de la clase en el poder, por lo tanto considero que hoy más que nunca debe generarse un cambio que provoque como resultado, una educación y una didáctica que comprometa a los profesores con responsabilidad y conciencia.

Mencionado lo anterior es obvio que la función docente y la formación de éstos también ha sido cuestionada en repetidas ocasiones, siempre asociando al profesor como los responsables de la formación de los nuevos valores, por todo esto es muy importante que los profesores hagamos conciencia que en nuestra sociedad no se puede, ni se podrá nunca generar un cambio eficaz y eficiente mientras nosotros mismos no estemos preparados para dirigir tales cambios.

Desarrollo del tema.

Con todo lo anterior quiero resaltar al Docente como el elemento fundamental dentro del proceso educativo y pienso que es de suma importancia que el mismo valore su actuación, por lo tanto es indispensable que el tome en cuenta ciertos factores que le facilitará dicha práctica, como el entorno social en el que el se desarrolla,, los aspectos económicos políticos y culturales, las propias condiciones del educando, la necesidad de una actualización continua, entre otros.
Estoy también consciente que este no es el único problema que enfrenta el sistema educativo en nuestro nivel ni en nuestro país, pero siempre y en todo momento estoy convencido que los cambios de mejoría pueden ser generados por el mismo profesorado.

El peso que ejerce el currículum oculto en este sentido, provoca que los objetivos que realmente se favorecen con la dinámica de la vida cotidiana que se fomenta en las aulas resultan contrarias a los que de una manera intencional se pretenden.
Por lo tanto es de vital importancia la formación de un cuerpo docente reflexivo, critico y dotado de una gran bagaje teórico y práctico, capaz de planificar y desenvolver deliberadamente propuestas curriculares que hagan que esa vida cotidiana que tiene lugar en las instituciones escolares sea verdaderamente educativa y de interés para el educando.

Con todo lo anterior el profesor aparece como punto central y factor prioritario de la deseada calidad de la enseñanza, dicho en otras palabras, el trabajo y las funciones que desempeña en su labor docente son la clave que determinan el desarrollo del proceso enseñanza-aprendizaje y a largo plazo la formación de la nuevas generaciones.
Es por eso que considero de que de un tiempo para acá la actividad docente ha sido más supervisada y criticada, pues se le observa como el profesional responsable de la naturaleza y calidad del acontecer educativo en el aula, la escuela y la sociedad.

Todo esto refleja que la formación de este profesional de la educación es el eje de la controversia actual.

No puedo dejar de mencionar que la formación de los docentes es decir del profesorado en general ha dejado mucho que desear y mucho más que criticar y este puede ser un punto fundamental que ha provocado el deterioro de la imagen del profesor sobre todo en nuestro país.

Por un lado debemos mencionar que las instituciones formadoras de los profesores en muy pocas ocasiones cumplen con su función y el proceso de la formación se convierte en mero negocio, quiero hacer hincapié que no en todas las instituciones sucede lo mismo, pero si en una gran parte de ellas, por lo tanto considero que el mal funcionamiento de estas reflejan por lo tanto también un deficiente funcionamiento de la instituciones escolares donde estos subsecuentemente prestarán sus servicios, pues los bajos niveles educativos adquiridos durante su formación impedirán una eficiente práctica docente.

Por otro lado también se hace necesario señalar que respecto a los profesionistas con estudios o carreras universitarias que no cuentan con los recursos o conocimientos suficientes (en el ramo educativo) que les imposibilitan un adecuado desempeño en el aula, y que para nivelar estas desventajas se hace necesario la complementación de sus carreras con estudios o cursos sobre formación de profesores (incluyendo los disciplinas correspondientes), que al final le permita la combinación de todas estas herramientas y conocimientos, que se refleje en mejores resultados de su desempeño.

Otro de los grandes problemas que considera que hacen mella en el desempeño e imagen de la formación del docente, es que en el momento de la contratación del profesorado, muy pocas veces se toma en cuenta la capacidades de éste sino que esta actividad se ve mancillada por ciertos vicios como los compromisos o bien porque se tienen que cubrir ciertos espacios de manera urgente, pero esto da en que pensar que a las autoridades les interesa cubrir una determinada cantidad de maestros en un área y muy pocas veces se toma en cuenta la calidad de estos, que desde mi punto de vista esto sería lo mas importante Conclusiones y recomendaciones.

Es evidente que el profesor es el blanco de las críticas respecto a los bajos resultados obtenidos en el proceso educativo en nuestro país y que en muchas ocasiones la preparación o formación de los mismos deja mucho que desear. Por un lado las instituciones formadoras del profesorado no alcanzan una calidad educativa aceptable y por otro lado los docentes una vez establecidos en sus centros de trabajo se olvidan de la importancia que tiene la actualización Docente continua.

Por todo esto se hace indispensable la concientización del profesorado en general, respecto a el papel tan importante que juega en la formación de los educandos y de la misma sociedad, y de la responsabilidad que su actividad implica.

Por otro lado se hace necesario el diseño de un programa de formación permanente que permita mejorar el proceso de enseñanza aprendizaje, en los que se tendrían que incluir laboratorios de docencia, talleres, cursos, seminario, entre otras.

Por último considero que se debe formular un programa que en verdad estimule el desempeño, la formación y la actualización del docente, de una forma económica y no como los programas que existen actualmente que como todos sabemos existen fallas de diseño y aplicación de los mismos.

la calidad de la educación en México.


Autores: ing. Bonifacio Sanchez Salazar
Lic. Ma. Del rosario hernandez contreraz
chununt[arroba]hotmail.com

Resumen.

En el momento histórico que vive nuestro país una evaluación diagnóstica de la calidad de la educación resulta sumamente transcedental ya que de nuestra sensibilidad y acción sobre una educación de calidad, sobre un nuevo paradigma de educación dependerá en parte un mejor presente y futuro para nuestro país, un mejor nivel de cultura y de vida de la población mexicana.

Desarrollo

La educación es un fenómeno que puede asumir las formas y las modalidades más diversas, según sean los diversos grupos humanos y su correspondiente grado de desarrollo; pero en esencia es siempre los mismo. Desde una perspectiva muy particular, la educación se puede citar como educación cultural en cuanto es precisamente trasmisión de la cultura del grupo, o bien educación institucional, en cuanto tiene como fin llevar las nuevas generaciones al nivel de las instituciones, o sea, de los modos de vida o las técnicas propias del grupo.

Es de todos conocido las dificultades con que tropieza la educación en sus distintos niveles, gran parte de los profesores prefieren un método histórico y tradicional a utilizar un nuevo paradigma, un nuevo modelo que propicie la reflexión crítica del alumno, su genuina participación pero principalmente un real aprendizaje que genere en su momento un mejor nivel de vida del mismo. Hablar de calidad de la educación ya sea en un primer nivel o en el nivel universitario es como tratar de ordenar las piezas de un gran rompecabezas en donde algunas piezas realmente no existen, no podemos presumir de evaluación cuando en realidad solo es simulación, ya que jamás se realizó una adecuada planeación que incluyera indicadores de base, estándares, metas, objetivos y estrategias coherentes ¡sin esto previamente no podemos hablar de evaluación! Y nuestro discurso jamás será coherente con nuestra práctica. A finales del año 2001 los funcionarios del congreso fueron evaluados respecto al conocimiento de sus funciones y la gran mayoría reprobó, algo similar ha acontecido con la calidad de la educación en México.

Cuando hablamos de un cambio hacia la calidad, no es referirse a una moda, o a un objetivo pasajero o a un cambio superficial en nuestra actitud, hablamos de la calidad de la educación que trascienda a una calidad como forma de vida. Para que lo anterior sea real necesitamos que este enfoque se convierta verdaderamente en parte de nuestra cultura: Que trascienda de lo individual a lo colectivo. Que sea algo que se respire, se valore, se aprecie y se viva en la vida cotidiana de nuestro país.

El primer impulso natural, al analizar a nuestra sociedad actual, es criticar. Criticar de una manera negativa y pasiva. Esta es la actividad más facil y menos útil del proceso. Lo que somos ahora como nación, es producto de una serie de complejos factores, a los que la sociedad ha respondido. De la mejor manera que ha sido capaz en cada momento. Lo importante ahora no es querer cambiar con un nuevo paradigma de educación a la sociedad, sino primero cambiar nosotros mismos, fortalecernos como personas de calidad y prepararnos, para que al integrarnos de lleno a la vida productiva seamos capaces de reconocer y perpetuar lo bueno que ya existe y combinarlo con nuevas aportaciones en el campo en el que nos desarrollemos.

Si no hay cambio en las acciones, no ha habido aprendizaje, si me preparo en los conceptos de calidad de la educación y hablo bien de lo mismo, pero sigo actuando en la misma forma de siempre, ¡aún no es un valor par mí! El proceso de aprendizaje de un valor es algo que debe darse primero a nivel individual, a través de una acción congruente, para que luego pueda lograrse un valor colectivo.

Los profesionales de la educación en México debemos modelar un nuevo paradigma de educación y considerar elementos de adecuación constante en respuesta a una sociedad moderna compleja y cambiante, es para nosotros fundamental un compromiso personal y una motivación interna con el crecimiento y desarrollo.

la calidad educativa en Mexico


Autores: lic. Maricruz Gonzalez Perez y lic. Israel Gijalva Pérez

Introducción

El presente ensayo nos muestra los diferentes factores que engloban para poder obtener una mejor calidad de la educación , así como las condiciones favorables de un aula de estudio, las diferentes capacitaciones, que se le imparten al docente durante el ciclo escolar y el papel importante que desempeñan los padres de familia en la educación.

Desarrollo

La calidad de la educación en México , es un tema de gran importancia mundial, ya que todo y cada uno de nosotros de una manera estamos involucrados en la educación.

Para que una educación sea de calidad (mejor), tienen que intervenir un gran numero de factores, tanto como familiar, ya que los padres toma un papel importante en el desempeño diario del alumno, ya que solo pasará una parte del día en la escuela y el resto lo pasará en su casa. Es ahí donde los padres se involucran con el niño al apoyarlos en sus tareas, trabajos de investigación , el estar pendientes de ellos en todos los aspectos. Es de gran importancia que el alumno curse una educación preescolar , para que en un futuro esto no logre a repercutir en sus estudios. Otro factor importante es la que el aula donde el alumno va estar parte del día, tenga las condiciones adecuadas como una buena ventilación, iluminación, butacas en buen estado. La escuela debe contar con una biblioteca donde el alumno pueda realizar sus investigaciones, tareas, un centro de computo, para que el alumno se motive a participar y realizar sus trabajos por sus propia cuenta.

Que uno como docente nos estemos preparando constantemente para lograr un buen rendimiento escolar.

Conclusión

Pensamos que nosotros como docentes, debemos analizar los factores antes mencionados y ponemos algo de nuestra parte para llevarlos a cabo o mejorarlos, y así, estaremos logrando lo deseado en un futuro.

La Calidad De La Educación En México


Autores:
Lic. Flor Line Sánchez Castillo
hj_dany29[arroba]hotmail.com
C.P. Claudia Díaz Aguilar
claudia_diaz2[arroba]starmedia.com
Lic. Juan Eduardo Torres Sánchez
eduardotorres31[arroba]hotmail.com
Lic. Guillermo Camargo Serrano
guillermocs[arroba]abogados.net


Los países desarrollados están protagonizando un tiempo histórico una de cuyas características fundamentales es la rapidez con la que se suceden los cambios.

Ese dinamismo propio de las sociedades avanzadas concierne a lo social, a lo científico, tecnológico, a lo económico y a sus relaciones mutuas, haciendo más complejo el contexto en el que han de desenvolverse tanto las personas como las organizaciones e instituciones privadas y públicas.
El sistema educativo, en su condición de subsistema social, no es una excepción y se ve afectado con cierta intensidad por la nueva situación, lo que aconseja la necesaria transformación.

Sin ignorar la singularidad de la educación como tarea, ni su elevado cometido social, ni la cuota de especificidad propia de las instituciones educativas, lo cierto es que sin un cambio profundo en el seno de los centros escolares en tanto que organizaciones, en su concepción de la gestión y en las prácticas correspondientes, la Educación española tendrá serias dificultades para adaptarse a los nuevos tiempos, lograr mejores estándares de calidad para todos y contribuir sustancialmente al progreso personal, social y económico.

La adaptación de cualquier institución a un entorno cambiante no constituye un proceso espontáneo o automático. Para conducir con éxito la operación se hace imprescindible mirar hacia adelante, reflexionar sobre el futuro a fin de poder anticipar una imagen coherente de la institución que le aporte una cierta seguridad, un cierto grado de estabilidad institucional perfectamente compatible con los procesos de cambio.

La educación y la formación son elementos de carácter estratégico y la mejora de la calidad educativa se convierte en un objetivo fundamental de todos los países. Pero, no es sólo el conocimiento específico, directamente vinculado al mundo del empleo, el que resulta realmente afectado, sino que el dominio de los conocimientos básicos, las formas de pensamiento avanzado y las competencias cognitivas de carácter general constituyen, en el momento presente, ingredientes indiscutibles de un capital humano de calidad y la mejor garantía de adaptación a exigencias de cualificación y a entornos profesionales francamente dinámicos.

Esta revalorización del conocimiento y del saber como instrumentos de progreso personal, económico y social alcanza, asimismo, a las familias y origina, como efecto inducido, un aumento de sus expectativas con respecto al funcionamiento de las instituciones educativas, entornos que sirven para sus hijos de nidos fundamentales de aprendizaje.

Por otro lado, la modernidad ha llevado consigo en los países avanzados un mayor protagonismo del individuo y una consolidación del ejercicio de su ciudadanía. Consiguientemente, el nivel de exigencia de los usuarios ante los bienes y servicios que les prestan tanto las entidades privadas como las instituciones públicas ha aumentado de forma notable y su impacto se ha visto acentuado por un contexto socio histórico en el que se han revalorizado las libertades individuales y, en particular, la libertad de elegir.

Esta circunstancia alcanza, asimismo, a la consideración de los derechos legítimos que el ciudadano reclama en su relación con la Administración, en tanto que gestora de servicios de carácter público. Tampoco en esto la educación es una excepción, sino que los centros docentes públicos se ven confrontados a una nueva situación con ciudadanos más maduros, con usuarios más preparados y menos condescendientes con las deficiencias en el funcionamiento de instituciones sobre cuya calidad cifran elevadas expectativas.
En el marco de un estudio más general, Jacques Lesourne (1993) presenta una colección de hasta once razones qujustifican sin paliativos la consideración de los sistemas educativos como altamente complejos:

1. La complejidad del sistema educativo procede, en primer término, de su objeto que no es otro que el de transformar a los seres humanos. La diversidad del ser humano, su autonomía, su capacidad autorganizativa y, en fin de cuentas, su propia complejidad constituyen un factor primario que complica notablemente la tarea educativa.

2. La dimensión del sistema es considerable. A consecuencia de la evolución social y económica, y habida cuenta de la importancia adquirida por el sector público en este ámbito, los sistemas educativos han experimentado un crecimiento notable, factor que ha contribuido indudablemente a un incremento de su complejidad.

3. La complejidad formal, que se manifiesta en aspectos tales como la estructura del sistema, el organigrama funcionarial y jerárquico, la diversidad del profesorado, la abundancia de normativa, la variedad de las titulaciones, etc.

4. La complejidad informal, que surge de las interacciones presentes en el interior de los centros al margen de las orientaciones que dimanan de la autoridad central. La amplia libertad característica de la función docente se une a la diversidad natural del alumnado, del profesorado y de los equipos directivos, para generar fenómenos espontáneos que introducen en el sistema otro tipo de complejidad.

5. La ambivalencia del sistema educativo que se presenta como fuertemente cerrado y, a la vez, como extremadamente abierto a la sociedad. Cerrado por la naturaleza de la carrera docente, por su comportamiento profesional, por la organización burocrática del sistema y por su propensión endogámica. Abierto por la influencia de las familias, de los medios de comunicación, del sistema productivo, de los partidos políticos, las organizaciones sindicales, etc.

6. El sistema educativo opera en el largo plazo. Buena parte de las reformas educativas concernientes al currículo, a los sistemas de formación del profesorado o a la organización de los centros deja sentir sus efectos sobre todo el alumnado no antes de una década. Y, en cualquier caso, la pretensión del sistema es la de contribuir a la definición del individuo adulto.

7. El sistema educativo está implicado en el sistema económico, y lo está no sólo -como señala Lesourne- por la importante participación en el PIB, en términos de gasto, y por las correspondientes expectativas sociales respecto de su grado de eficacia y de eficiencia, sino también por la dimensión económica que la revalorizada formación del capital humano asigna, en la actualidad, a la Educación.

8. La medida de los efectos del sistema educativo es imprecisa. La dificultad de establecer estándares externos, relativamente estables, la alusión a valores globales y las variaciones con el tiempo son tan sólo algunos de los factores que hacen de la medida en educación algo, aunque necesario, imperfecto.

9. La dificultad de evaluar el grado de consecución de sus fines y objetivos globales. Aun cuando existe, por lo general, un cierto consenso sobre cuáles deben ser las grandes metas de la educación no suele existir una relación lógica entre las declaraciones de principio y los currículos, los programas o los métodos de enseñar.

10. La dificultad de articular políticas carentes de toda ambigüedad. Las notas características de los sistemas educativos antes mencionadas plantean, por vía de consecuencia, el que las políticas deseables sean, con frecuencia, razonablemente imprecisas y que dos posiciones, en apariencia contradictorias, puedan contener ambas un cierto grado de validez.

11. El sistema educativo constituye una zona de conflictos. Conflictos entre las familias y sus hijos, conflictos entre los alumnos y los centros, conflictos entre el profesorado y la administración, conflictos en la administración de los recursos, etc.

Los procesos de enseñanza aprendizaje



Los procesos de enseñanza y aprendizaje, que constituyen, en buena medida, la razón de ser de este tipo de organizaciones, no pueden aislarse del resto de los procesos que tienen lugar en su seno y que están afectados por un conjunto de relaciones mutuas entre ellos. Así, por ejemplo, la efectividad de la labor docente de un profesor no es independiente de la consideración que de él posean sus compañeros y la Dirección; la eficiencia del aprendizaje de los alumnos está condicionada por el clima escolar de que goce el centro educativo; ambas circunstancias están afectadas por el liderazgo de la Dirección y por la eficacia de la acción directiva y éstos, a su vez, son estimulados por los buenos resultados y por el reconocimiento y apoyo de la comunidad educativa. De ahí la necesidad de situar las acciones de mejora de la calidad en una perspectiva de gestión suficientemente abarcante.

La cuestión de los valores, tanto en el plano individual como en el colectivo, constituye un asunto central en una aproximación global a la calidad de las escuelas, en particular, y de las organizaciones humanas, en general. Ignorar tal dimensión equivale a reducir, probablemente a cero, las posibilidades de implantación y desarrollo de un programa de calidad en la gestión y del logro de los resultados esperados.

Una observación sistemática de las organizaciones de calidad, tanto escolares como no escolares, revela la existencia de un entramado coherente de valores individuales y de valores compartidos que marca el ethos organizativo, orienta las decisiones, da fuerza a los compromisos y otorga sentido a las actuaciones de todo el personal.

Los valores centrales que han de acompañar a las escuelas de calidad se agrupan mas bien en "racimos éticos" al incluir cada uno una pluralidad de componentes. En lo que sigue destacaremos tres de ellos:
- Una concepción humanista de las relaciones tanto internas como externas de la institución escolar.
- Una revalorización de la ética de la responsabilidad.
- Una actualización de la ética de la profesión docente.

En las escuelas de calidad las relaciones con las personas se fundamentan en los principios de respeto a la dignidad del individuo, de lealtad, es decir, de corrección ética y de confianza recíprocas. Y estos principios presiden las relaciones de los directivos con los profesores, de las profesores con los alumnos, de la institución con las familias y de los alumnos entre sí y afectan, en general, a toda la esfera de relación de la institución escolar.

Está fuera de toda duda que ninguna organización humana es un paraíso y la escuela desde luego no es una excepción. Como en todo espacio social, en ella se dan cita, a su escala, esas dos facetas contrapuestas que son propias de la vida política, a saber, los antagonismos entre personas o entre grupos y, a un tiempo, la integración de todos en una comunidad.

La faceta de conflicto constituye, con frecuencia, un capítulo importante de la vida de los centros educativos por la confrontación de intereses entre personas, entre departamentos o entre sectores de la comunidad educativa, o por las diferencias existentes en las perspectivas propias de los diferentes niveles jerárquicos o de realidad organizacional.

No obstante lo anterior, las escuelas de calidad se proponen estimular la faceta de compromiso y lo consiguen depositando confianza en las personas, y creando un clima de reconocimiento, de motivación y de refuerzo, tanto de la dirección hacia los profesores como de estos hacia los alumnos, mediante la transferencia de expectativas positivas, la valoración de sus logros, la aceptación de sus ideas y la exaltación de los buenos resultados.

Los profesores son considerados, por principio, por la Dirección como profesionales expertos y su liderazgo contribuye a convertir la institución escolar en un espacio social vivo en donde el individuo puede integrarse como protagonista de un dinamismo participativo de corte democrático, entendiendo aquí el calificativo en su mejor sentido; esto es, la inteligencia y las aportaciones de todos son valorados dentro de un ambiente que combina libertad y responsabilidad, que estimula la reflexión, la expresión y la comunicación, pero que es riguroso y exigente en cuando a la acción, a sus resultados y a sus consecuencias. Orientada de este modo, la institución escolar se convierte en una unidad de articulación de la sociedad, permitiendo a sus protagonistas ejercer, cada uno a su nivel, una forma de participación efectiva y logrando una conciliación equilibrada entre la dimensión integradora y comunitaria y el desarrollo y ejercicio de la autonomía personal.

De acuerdo con Bosworth, el enfoque humanista de las relaciones profesor-alumno comporta los rasgos siguientes (Bosworth,1995):

- Demostrar respeto y educación al alumno, lo que implica escucharlo, dedicarle tiempo y voluntad de atenderlo personalmente.

- Valorarlo como individuo, es decir, mantener una relación personal con él reconociendo sus avances y sus logros.

- Ayudarle en sus problemas personales, es decir, estar disponible para dedicarle tiempo y ayuda en sus dificultades no académicas.

-Apoyarle en sus problemas académicos, animándole y guiándole en sus dificultades o explicándole la materia de forma más comprensible.

El diagnóstico previo al diseño de un Plan de Mejora y la identificación de cuáles son los puntos fuertes y los puntos débiles de un centro educativo requiere de una herramienta de auto evaluación.

El Modelo Europeo de Gestión de Calidad constituye, como es sabido, un instrumento de auto evaluación que asume una visión global de la gestión y que se beneficia de una orientación humanista. El citado Modelo combina, de forma ponderada, el interés por las personas con la importancia de los recursos, de los procesos y de los resultados y se beneficia de una in variancia de escala, esto es, puede ser aplicado a organizaciones de cualquier propósito y de cualquier tamaño y también a los propios individuos.

El Ministerio de Educación y Cultura está impulsando un movimiento en favor de la calidad en la gestión de los centros docentes. Su principal objetivo es contribuir a la mejora de los resultados de nuestro sistema educativo mediante el desarrollo de un conjunto de políticas centradas en la institución escolar como referente fundamental.

El marco en el que cabe situar dicho movimiento es muy rico en significado e integra, con un cierto grado de coherencia, las dimensiones epistemológica, ética, pragmática y metodológica. La definición explícita de dicho marco clarifica los fundamentos, facilita la reflexión sobre su contenido y sobre sus consecuencias, otorga sentido a las acciones tanto individuales como institucionales y orienta el desarrollo de los procesos de mejora.

En un contexto como el presente, corresponde a la Administración educativa hacer llegar a los centros docentes una percepción clara de cuáles son sus expectativas con respecto a la mejora de la calidad; recursos, instrumentos y competencias para llevar a cabo los procesos de planificación, su desarrollo y su evaluación; métodos para promover la mejora continua; un seguimiento de la evolución de las instituciones escolares en sus programas de mejora y, en general, un apoyo decidido, en todos los niveles jerárquicos, para hacer posible el progreso.

La experiencia acumulada en estos dos últimos años proporciona suficiente fundamento a la creencia de que estamos ante un buen camino, ante una orientación adecuada para hacer avanzar a los centros educativos -y al sistema escolar en su conjunto- hacia esa meta incuestionable que consiste en preparar correctamente el futuro de las nuevas generaciones y conseguir, en fin, una educación y una formación de calidad para todos.